
El estudio del transporte de sedimentos es fundamental para comprender el funcionamiento físico y ecológico de los ríos. El volumen y la distribución granulométrica de los sedimentos transportados por una corriente fluvial son condiciones de contorno clave que controlan la forma del cauce, la pendiente, la velocidad del agua, las tasas de incisión y los parámetros hidráulicos, entre otros muchos aspectos. Todos estos factores influyen en el hábitat de numerosos organismos acuáticos. Asimismo, la interacción entre los procesos de transporte de sedimentos y las actividades humanas es una fuente de problemas medioambientales y de gestión, pudiendo entrañar daños y peligros para las poblaciones ribereñas.
Por tanto, el estudio del transporte de sedimentos es imprescindible para realizar actuaciones y diseñar planes de gestión fluvial que sean adecuados y que estén bien dimensionados. No es de extrañar, por ello, que los agentes encargados de la gestión del agua y del medio fluvial demanden cada vez con más insistencia datos sobre los flujos de sedimentos fluviales. Sin embargo, este tipo de información escasea para prácticamente todos los ríos, lo que se debe en gran medida a la dificultad para medir el transporte de sedimentos en el campo. En este sentido, los métodos tradicionales para la medida del transporte de sedimentos son complejos, requieren mucho tiempo y mano de obra. En muchos casos, además, entrañan cierto riesgo para el operador. Como resultado, las medidas del transporte de sedimentos han sido (por lo general) puntuales y cortas, lo que ha limitado la existencia de series de datos largas, completas y continuas en casi cualquier río del mundo.
Afortunadamente, algunos avances metodológicos recientes sugieren que la medida indirectas del transporte de sedimentos podría ser posible aprovechando distintos tipos de señales geofísicas (geófonos, sensores acústicos, etc.). Esto podría proporcionar la base para realizar medidas continuas del transporte desedimentos en ríos, aunque aún se necesita más investigación para explorar estos nuevos métodos. En este contexto, el objetivo de este proyecto es poner a prueba algunos de estos avances prometedores en las técnicas de medida en ríos de montaña, con un doble objetivo. Por un lado, establecer protocolos de campo adaptados a la medida del transporte de sedimento grueso en las condiciones particulares de los ríos de montaña. Por otra parte, utilizar estos métodos para obtener series de datos sostenidas y continuas en varios casos de estudio. Los datos así generados se utilizarán para caracterizar la variabilidad estacional del régimen de aporte y transporte de sedimento grueso de los ríos estudiados.
Para ello, en este proyecto se monitorizarán y estudiarán ríos situados en diferentes sistemas montañosos de la Península Ibérica (Pirineos, Sistema Central y Cordillera Cantábrica). Las condiciones fisiográficas contrastadas de estos distintos sistemas montañosos permitirán extraer lecciones generalizables sobre el control del régimen sedimentario de los ríos de montaña, a partir de la comparación de las series de datos que obtendremos en los distintos contextos de montaña estudiados.

